Acueducto de les Ferreres o 'Pont del Diable'<p style="text-align: justify;">El <strong>acueducto de Les Ferreres o 'Pont del Diable' (Puente del Diablo)</strong> es una obra de ingeniería hidráulica romana construida probablemente en el siglo I dC para garantizar el abastecimiento de agua a Tarraco, en un momento de expansión urbana y de creciente importancia como capital provincial. El puente forma parte del largo acueducto del Francolí, que conducía el agua hasta la ciudad mediante un canal (specus) con pendiente muy controlada. La estructura destaca por sus dos hileras de arcos de medio punto, alcanzando una longitud de 217 metros y una altura máxima de 27 metros.</p> <p style="text-align: justify;">A lo largo del tiempo, el <strong>'Pont del Diable' (Puente del Diablo)</strong> se ha convertido en un símbolo patrimonial por su monumentalidad, estado de conservación y el peso de las leyendas que le acompañan. La finca fue embellecida en el siglo XIX e inicios del XX por los hermanos Puig i Valls, que crearon un jardín romántico con fines pedagógicos y de sensibilización ambiental. El monumento, declarado Bien Cultural de Interés Nacional (BCIN) e integrado en el Patrimonio Mundial de la UNESCO desde 2000, es hoy uno de los elementos más emblemáticos del conjunto arqueológico de Tarraco.</p>https://rutes-content.tarragona.cat/es-es/aqueducte-roma-del-pont-del-diablehttps://rutes-content.tarragona.cat/@@site-logo/logo_aj_tgna.png
Acueducto de les Ferreres o 'Pont del Diable'
<p style="text-align: justify;">El <strong>acueducto de Les Ferreres o 'Pont del Diable' (Puente del Diablo)</strong> es una obra de ingeniería hidráulica romana construida probablemente en el siglo I dC para garantizar el abastecimiento de agua a Tarraco, en un momento de expansión urbana y de creciente importancia como capital provincial. El puente forma parte del largo acueducto del Francolí, que conducía el agua hasta la ciudad mediante un canal (specus) con pendiente muy controlada. La estructura destaca por sus dos hileras de arcos de medio punto, alcanzando una longitud de 217 metros y una altura máxima de 27 metros.</p> <p style="text-align: justify;">A lo largo del tiempo, el <strong>'Pont del Diable' (Puente del Diablo)</strong> se ha convertido en un símbolo patrimonial por su monumentalidad, estado de conservación y el peso de las leyendas que le acompañan. La finca fue embellecida en el siglo XIX e inicios del XX por los hermanos Puig i Valls, que crearon un jardín romántico con fines pedagógicos y de sensibilización ambiental. El monumento, declarado Bien Cultural de Interés Nacional (BCIN) e integrado en el Patrimonio Mundial de la UNESCO desde 2000, es hoy uno de los elementos más emblemáticos del conjunto arqueológico de Tarraco.</p>